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‘El metaverso, la tecnología que cotizará al ser humano', Carlos Moreira
02/05/2022 18:54 en Tecnología

La información de cada persona tendrá un valor que se podrá intercambiar por productos

Carlos Moreira es uno de los profesionales más influyentes en cuanto a temas tecnológicos se refiere. Vive en Ginebra, Suiza, y desde ahí nos habla sobre los retos de una nueva realidad virtual en la que el ser humano tendrá un valor intercambiable por productos virtuales. Un nuevo mundo aumentado que le permitirá, por ejemplo, conocer otros países, vivir en un departamento lujoso con un auto deportivo. Todo virtual, por supuesto. Cosas que se consiguen a cambio de sus datos, sus gustos, emociones, en resumidas cuentas, de su información. Las redes sociales, como Facebook, apuestan millones de dólares al desarrollo de este nuevo espacio virtual, que pretende adelantarse a sus pensamientos, gustos, actitudes. El reto es saber poner límites para que esta situación no rebase los derechos humanos y se desarrolle con ética.

Los expertos recomiendan proteger la identidad, ¿qué implica y cómo podemos hacerlo?

El problema que tiene el internet, ahora que estamos en el Internet 3.0, aunque empezó en el 1.0 y el 2.0. De las tres generaciones, el ser humano, todavía la identidad digital no ha sido protegida porque no ha habido interés para protegerla. Tienes que ver que el ser humano, hoy en día, es el producto de esta revolución del Internet, sin él el Internet no valdría lo que vale, y no hubiera redes como Facebook, Twitter o Amazon, con valoraciones de miles y miles de millones de dólares. El ser humano se convirtió en el producto de la tecnología. Hoy en día se desarrollan tecnologías para adelantarse a lo que el ser humano va a pensar, lo que va a comprar, su comportamiento. Se usan tecnologías para usar los datos privados, y entre más privados, más valor tienen. Todos los utensilios que tenemos, el celular, la computadora, el Tablet, han sido diseñados con esa utilidad, ese fin. Esa es una realidad, todo el mundo reconoce que hay un problema. Siendo el ser humano utilizado por las tecnologías, utilizar su identidad digital para venderla como un producto propio, considerando que la tecnología es exponencial mientras que el ser humano sigue siendo lineal, esta utilización del ser humano se va a volver exponencial. Es entonces cuando vas a ver que el hombre físico no va a tener ningún valor. El único que tendrá valor será el ser humano que estará en el metaverso o en el ambiente virtual.

¿Cómo puede definir el metaverso?

Es un espacio virtual. Tal vez recordarán los juegos que había con la realidad aumentada, eso es algo así, hasta ahora es algo experimental. Ha habido algunas empresas que han inventado juegos con juegos en los que los jóvenes podían hablar con otros jóvenes a través de avatares. Hasta ahora es una fase de juego, para diversión e interacción. Pero ahora pasamos a la fase profesional de esta tecnología con la aumentación del poder de la tecnología. Si el mataverso se habla hoy es porque antes las tecnologías aún no eran lo suficientemente poderosas para permitir ese espacio virtual en el nosotros podamos vivir, negociar, viajar o tomar vacaciones sin salir de la recámara. El metaverso lo que están intentando añadir a esa inversión digital es un mundo aparte, en otra dimensión, sin limitaciones del cuerpo. Imagínate un joven sin empleo, que sea pobre o limitado, el metaverso se va a convertir en una especie de droga porque se va a ver a sí mismo en un apartamento lindo, un coche maravilloso, una novia virtual. Todo eso lo va a poder obtener de forma virtual porque lo podrá negociar con sus datos privados. El mataverso se utiliza como las redes sociales, los datos privados de las personas van a tener un valor.

Sigue siendo un asunto virtual, ¿cómo se monetizarán los datos privados?

El dinero siempre es la venta de tus datos personales porque lo que permiten a la empresa que está en el metaverso es la posibilidad de vender sus artículos. Las marcas han entrado en el metaverse. Chanel, por ejemplo, ahora diseña ropa para los avatares, es decir que, en vez de vestirte físicamente con una ropa Chanel, tu avatar se va a comprar una camisa Chanel y va a poder entrar a discotecas de lujo en el metaverso donde solamente personas vestidas de esa forma y cierto estándar van a poder entrar. Entonces para poder entrar en una tienda virtual y comprar esa ropa, vas a tener que dar más información, más datos, para que la empresa te permita poder comprar un artículo.

¿Qué tipo de información es a la que se refiere?

Todo tipo de información que una persona puede prevenir que va a pasar. Por ejemplo, cuando te quieres ir de vacaciones sin que nadie lo sepa y buscas en Google, Suiza, lo que te aparece es una publicidad de hoteles en Suiza. En el metaverso lo que va a pasar es que si se da cuenta que quieres viajar, te va a dar la posibilidad de hacer una inmersión en Ginebra, te vas a poner unas gafas, es tridimensional y vas a poder ir a Ginebra como si estuvieras ahí físicamente. El pago que vas a hacer es en criptomonedas, porque claro, hay datos de algunas personas que no tienen tanto valor, pero el hecho de que vas a poder hacer transacciones con criptomonedas o vender productos para comprar criptomonedas, te permite tener un perfil más interesante para las marcas en el metaverso.

Pero también hay un lado oscuro de esto, la forma de obtener más dinero pueden ser pornografía infantil, fotos íntimas, narcotráfico, trata de personas… ¿A dónde vamos a llegar con eso?

Hay mucho lado oscuro. El metaverso también va a ser un lugar en el que va a haber comercio ilícito. Estuve en misiones en las que estudiamos las consecuencias del comercio ilícito, y son $2.2 trillones que son captados por las mafias a nivel internacional que salen de la utilización de las redes negras que están controladas, donde el crimen se desarrolla. Esto va a ocurrir en el metaverso y eso va a seguir porque el ser humano es así, utiliza la tecnología para bien o para mal. Para poder proteger al individuo y que pueda seguir viviendo en una situación de control, tenemos que poner legislaciones en las tecnologías que permitan que el ser humano siempre tenga el enchufe final. Es decir, cuando vea que la exponencialidad de la tecnología empieza a ser peligrosa, a través del código que debe estar introducido en todos esos sistemas, puede controlar sus datos y dar el consentimiento o no para que se use su información. El consentimiento digital no existe. Si me invitas a cenar puedo ir una noche fue una noche solamente, eso no pasa en Internet cuando le das tu consentimiento a una red social se la das eternamente, para siempre y no se puede retirar. Hay cosas muy específicas que se podrían programar para evitar el abuso del ser humano y es en lo que estamos ahora. Es una lucha contra un modelo de negocio muy poderoso, que hace ganar mucho dinero a estas empresas y que ellos no quieren salir de este modelo porque pierden el valor que tienen. Es una lucha muy grande.

 

Hoy en día se desarrollan tecnologías para adelantarse a lo que el ser humano va a pensar, lo que va a comprar, su comportamiento'.
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